¿Ya tienes tu libro de estilo para redes sociales?

Los tiempos en los que se hablaba de las redes sociales y el marketing digital como el futuro, como aquello que revolucionaría la industria, se han terminado. El mundo digital es puro presente. Es aquí y ahora. Y sacarle partido es una obligación para cualquier empresa que quiera apostar por sí misma y potenciar su captación de clientes y su imagen de marca. Un libro de estilo para redes sociales no traerá por sí mismo a los clientes hasta nuestra puerta, pero sí será un kilómetro cero muy importante, una primera piedra para asfaltarles el camino y que, cuando vean que pueden recorrerlo sin pinchar una rueda, acaben llegando.

La forma en la que las empresas cuidan su propia marca dice mucho de cómo son sus productos o cómo tratan a sus clientes. Y las redes sociales son, hoy en día, uno de los principales termómetros para calibrarlo.

La personalidad de una marca, sus valores, su visión y su manera de presentar y contar aquello que comparte con su comunidad, independientemente de que le siga una persona o un millón, se construyen sobre unos pilares mucho más sólidos y transmiten mucha más estabilidad al mundo exterior si su forma de comunicar es lineal. Una linealidad flexible y dinámica.

Por eso mismo, es importante darle a la marca y la identidad corporativa el peso que merecen. La elaboración de un libro de estilo para redes sociales, en cuya redacción participen directa o indirectamente todos los departamentos y niveles jerárquicos de una empresa, es fundamental para dar una forma concreta a esa personalidad y esos valores. Una brújula.

Elementos del día a día como la interpelación con la comunidad de followers, la forma de citar a quienes aparezcan en las publicaciones, la manera de atender las consultas, las vías por las que gestionar crisis de reputación e incluso el uso de los emojis puede quedar reflejado en un gran documento marco que trascienda a los trabajadores para ser un activo más de la empresa.

Contar con un libro de estilo para redes sociales dota a cualquier empresa, institución u organización, sea del tipo que sea, de una hoja de ruta a la que asirse. Si la persona encargada de gestionar las redes sociales se va de vacaciones, si coge una enfermedad o dimite de un día para otro, disponer de esa guía ayudará y mucho a que la imagen de marca en el universo digital se mantenga estable hasta que las aguas vuelvan a su cauce.

Es, en definitiva, un apoyo. Una definición de cómo debemos actuar ante aquello que nos rodea, responder a los distintos estímulos y mostrar aquella versión de nuestra marca que queremos transmitir y, simplemente, llevar a cabo nuestra gestión profesional de redes sociales.

Pese a que las redes sociales ya tienen una trayectoria, y su profesionalización se acerca a la década de recorrido, contar con un libro de estilo todavía no está tan extendido como el propio uso de las redes. Es todavía algo más fácil de ver en empresas de gran volumen de negocio o en instituciones públicas, pero no por ello ajeno a pymes. Dale a tu marca ese importante bastón sobre el que apoyarse a nivel digital.