Dudas, luego existes

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La crisis generada por la pandemia del Coronavirus y su impacto sobre las empresas es similar a un tsunami que lo inunda todo.

No en todas las empresas impacta de la misma forma y, como especialistas en construcción de marca, nos gustaría poner nuestro granito de arena, nuestra visión profesional con el corazón en la mano.

No somos muy amigos de dar consejos, por lo que preferimos reflexionar sobre unas cuestiones que nos pueden ayudar a cambiar nuestra perspectiva de la situación, aunque dicha situación o la que viviremos al corto plazo, ni nosotros, ni posiblemente nadie que llegue a leer este post, ha vivido antes y el escenario es cambiante cada día, incluso cada hora.

 

La primera pregunta se refiere, como no, a la comunicación externa:

¿Debemos paralizar toda la comunicación de la empresa?

Reconocemos que las pymes, micropymes y autónomos estamos sufriendo una situación muy compleja pero, honestamente, creemos que no se debe parar. Es una decisión y un esfuerzo económico importante. Un golpe de pedal que se suma a las decisiones de corte financiero y laboral que debemos tomar estos días. Pero si paramos, será más difícil arrancar, perderemos visibilidad en uno de los momentos que más contenidos se consumen, especialmente en el entorno digital. Perderemos posicionamiento. Saldremos de la línea de salida 2 o 3 pasos por detrás de nuestra competencia cuando retomemos, más o menos, nuestra actividad. Perderemos notoriedad. Y no ganaremos nada.

La segunda cuestión es referente a nuestro modelo de negocio:

¿Es el momento de reinventarnos?

Rotundamente no. No es momento de cambiar nuestro modelo de negocio, pero sí de analizarlo. De poner la lupa en si realmente no deberíamos haber abierto nuestro canal digital hace tiempo y no depender de un estado físico únicamente. De haber diversificado. De haber establecido líneas de negocio menos convencionales, más creativas, más innovadoras. No diremos que ahora tenemos más “tiempo libre” que nunca… no lo creemos. Pero sí tenemos la obligación de repensar y dedicarle tiempo al análisis de nuestra actividad y de la situación de nuestra marca. De su coherencia. De su arquitectura. De nuestra propuesta de valor.

La tercera reflexión se refiere a la comunicación interna:

¿Qué pasa en nuestro entorno?

Debemos preocuparnos por las empresas de nuestro entorno profesional, proveedores a los que llamamos partners, pero que debemos prestar más atención, ahora más que nunca. En muchas ocasiones nos sacaron de aprietos y ahora dependen de nosotros para seguir adelante. Las sinergias son fundamentales para ofrecer a nuestros clientes las mejores soluciones.

Nuestro entorno también es nuestro equipo. Un equipo que se ha implicado en muchas ocasiones y esta no es menos. Las personas que harán que no nos quedemos atrás. Imprescindibles para seguir adelante y dejar atrás esta situación. Agradecerles debidamente su esfuerzo. En muchos casos, ponen sus propios recursos a disposición de sus empresas, y así poder cumplir con sus responsabilidades. Creemos que es el momento de agradecer y ayudar, en lo que esté en nuestras manos, para que nuestro entorno profesional sufra un poco menos este tsunami socio-económico.

La cuarta interrogante pone el foco en la parte social corporativa:

¿Qué puede aportar mi empresa a esta situación?

Estamos escuchando, viendo, participando en todo tipo de iniciativas. Grandes y pequeñas. Fundamentales y menos importantes. Ideas made in Spain o importadas de otros puntos del planeta que sufren esta misma crisis. Quizás no seamos capaces de crear una nueva iniciativa social disruptiva e impactante. En nuestra opinión ¿qué hay más disruptivo que intentar SEGUIR con nuestra actividad en un momento donde, en la mayoría de actividades profesionales y empresariales, va todo en contra? Vayamos contracorriente. Quizás necesite nuestro negocio otra forma de ser ejecutado. El Real Decreto de Estado de Emergencia obliga a parar algunas actividades… pero no nuestra capacidad de comunicar nuestra actividad o contactar con nuestros clientes. Solicitarles consejo. Información sobre cómo ven nuestros servicios o productos. Volcarnos en generar conexiones. De dichas conexiones, posiblemente, extraigamos qué podemos hacer y encontremos respuesta a esta cuarta cuestión.

Finalmente, la quinta reflexión se enmarca en nuestra vocación de servicio

¿Cómo me puede ayudar äbranding en esta situación?

Ya nos gustaría tener la vacuna empresarial para poderla extenderla por todas las empresas, sea cual sea su actividad y poner fin a este tsunami. No es así. Pero sí podemos ponernos a vuestra disposición para pensar, razonar, crear y ejecutar una estrategia que aborde esta situación. No esperemos más. Movamos ficha y seamos ágiles. En la creatividad está la esencia de toda solución.

Este post no tiene mayor intención que ayudar a reflexionar a las personas que lo lean, sea cual sea la dimensión de su empresa o actividad. Estamos seguros que pensando juntos llegaremos más lejos.

#quedateencasa pero #nodejesdecomunicar