Vídeos corporativos: tu carta de presentación en 90 segundos

Una imagen dice más que mil palabras. En äbranding lo sabemos, y aunque para compartir estos consejos en concreto hubiésemos preferido lanzar un vídeo antes que un artículo del blog, hemos optado por darle a Google lo que espera de nosotros: textos. Los contenidos que publiquemos en nuestra página web, por mucho que gusten a los buscadores, desgraciadamente pasarán inadvertidos para un porcentaje importante de los usuarios, por muy interesantes que sean y cuidados estén. En 2019 todo es rápido, ahora, ya. Leer un texto es demasiado esfuerzo, aunque pueda ayudarnos en nuestra búsqueda. El auge del videomarketing no es casualidad: decimos más en menos tiempo y de forma más elocuente. Por eso los vídeos corporativos están hoy a la orden del día.

Prácticamente cualquier contenido, página, imagen o navegación presente en nuestra web quede en un segundo plano si los usuarios tienen un vídeo ante sus ojos nada más acceder a la página principal. Por ello, para elaborar buenos vídeos corporativos debemos ser extremadamente cuidadosos y precisos: lo que mostremos a los usuarios será nuestra carta de presentación, y solo tenemos una oportunidad para causar buenas primeras impresiones.

Seis consejos para tus vídeos corporativos

La construcción de tu marca es como levantar un castillo: cada ladrillo cuenta. Tu logotipo, tu página web, tus redes sociales… Todo suma y, por supuesto, los vídeos corporativos también forman parte de esa estructura.

Recurre a profesionales

Seguro que tu nuevo smartphone graba con muchísimos megapíxeles, o que en casa tienes una cámara que te llevas a los viajes y hace unos vídeos buenísimos. Pero no es eso lo que necesitas. Un vídeo corporativo requiere transmitir una imagen profesional y cuidada, con planos y recursos con la suficiente calidad como para enviar un mensaje sólido como marca y como empresa.

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Guion

Antes de empezar a grabar, pensemos qué queremos contar. Un buen vídeo siempre tiene un buen guion detrás, por lo que conviene tomarse el tiempo y las molestias necesarias para tener un buen documento base: qué queremos contar, cómo queremos contarlo y qué tipo de valores y mensajes queremos transmitir con nuestro vídeo corporativo. Una vez lo tengamos, a grabar.

Duración

Un vídeo corporativo no es un spot para televisión, pero tampoco un cortometraje. Si es demasiado corto, no dirá nada. Si es demasiado largo, perderemos la atención de quienes lo vean. Una duración aproximada de 90 segundos es ideal para tener tiempo de contar lo que queremos sin llegar a aburrir a nadie. Más allá de dos minutos será complicado mantener a las personas que estén al otro lado de la pantalla pegadas a lo que les estamos enseñando.

Historia

Toda marca tiene una historia. Identifiquémosla y contémosla en un vídeo. La trayectoria, los valores, la misión, la visión o la proyección pueden contarse de múltiples maneras, pero siempre basándonos en una práctica fundamental: el storytelling. Si somos capaces de contar una historia atractiva con nuestra empresa como vehículo, el vídeo no solo causará una mejor impresión, sino que se quedará durante más tiempo en la memoria de quien lo vea.

Audio

Entre otras muchas cosas, uno de los factores en los que más difieren los vídeos corporativos profesionales de los que están grabados de forma más rudimentaria o casera es el audio. No estropeemos un buen vídeo con un mal audio. Si es necesario recurrir a una voz en off profesional, hagámoslo. Empeñarnos en poner voz a un vídeo sin tener nociones ni experiencia puede echar por tierra un buen trabajo que, con un acabado diferente, podría llegar mucho más lejos. Y no perdamos de vista la música: quizá esa canción ideal que queremos incluir de fondo esté protegida por copyright. O pagamos derechos o recurrimos a música libre. Y, si no, siempre podemos componer música expresamente para el vídeo: vivimos en tierra de músicos y su talento puede sernos de gran ayuda.

Lenguaje

Aunque día a día trabajemos en una actividad concreta, el público general no tiene por qué estar familiarizado con todos los tecnicismos que utilizamos en nuestra empresa. Los vídeos corporativos deben huir del lenguaje técnico, aterrizar su mensaje para ponerlo al nivel de alguien que no entienda nada del sector y presentarse de forma clara pero sin complicar demasiado el vocabulario.

En 90 segundos tienes tiempo para seducir a potenciales clientes. En äbranding podemos ayudarte en todos los aspectos de tu vídeo corporativo: desde la primera propuesta de guion hasta la grabación, montaje y postproducción. Para ponérselo en bandeja a quien se interese por tu marca.